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Hasta siempre, Nancy Botwin. Pensamientos sobre el final de Weeds desde el corazón.

18/09/2012

Acabo de terminar de ver el final de Weeds y quiero escribir esta entrada ahora, en caliente. Así que no esperéis estructura ni grandes razonamientos. No voy a contar qué ha pasado ni cómo hemos llegado hasta aquí. Son sólo sensaciones, sentimientos. Cosas que ya no pensaré mañana, cuando le dé unas cuentas vueltas y empiece a ordenar mis pensamientos al respecto. Pero, por supuesto, si no habéis visto cómo acaba, parad. Ya. Y si no pensáis verla porque la dejasteis hace tiempo, os recomiendo ver la finale de la anterior y luego esta temporada. O, como mínimo, los dos últimos capítulos. No digáis que no os he avisado.

Para poneros en antecedentes, diré que hace varias temporadas (desde que los Botwin dejaron Agrestic, o desde que se fue Celia, no lo sé muy bien) que veía la serie por pura inercia. La misma inercia que, creo, guiaba a los propios personajes. Sin un rumbo fijo, perdidos, como esperando encontrar una dirección. Ahora veo que lo que esperaban era un cierre, una meta. Suele ser bueno para una serie saber que va a terminar, y Weeds quedará como uno de los grandes ejemplos de ello.

La recuperación de las “Little Boxes” era una declaración de intenciones. Jamás pensé que la serie podría mejorar tanto, ¡y cómo lo ha hecho! En la segunda mitad de la temporada me ha vuelto a enamorar como no creí posible que lo hiciera. Y no tanto por lo que pasa, o al menos no por lo que pasa por fuera, sino por lo que ocurre por dentro. Porque resulta que la serie en la que han pasado algunas de las cosas más locas que haya visto en televisión necesitaba echar el freno, respirar, y dejar que sus personajes contemplasen el camino que habían recorrido.

Aunque toda esta última tanda de episodios ha sido un homenaje a los inicios de la serie, y a todos los personajes que nos han acompañado en el camino posterior, para mí, Weeds han sido cuatro personas (quizás cinco con Celia, pero la dejaré de lado esta vez, por lo pronto que nos abandonó), los cuatro Botwin: Silas, Shane, Andy y Nancy.

Silas y Shane. Han crecido con nosotros y hemos crecido con ellos. Todos nos preguntamos cómo pueden seguir vivos con la madre que han tenido. Pero son quienes quienes son por su culpa, y gracias a ella. Y, de alguna forma, acaban un poco al contrario de lo que se hubiera podido predecir en las primeras temporadas.

Silas, probablemente la única persona cuerda de su familia, pasó de rebelarse contra ellos a convertirse en el que tira del negocio, encontrando en la marihuana su forma de estar en paz con la sociedad y consigo mismo. Y no en su consumo, sino en el amor por su cultivo y la búsqueda de la planta perfecta. Al final resultó que el joven Silas sólo quería una vida sencilla. Y a su madre. A pesar de todo.

Shane, por su parte, el pequeño psicópata que parecía, en realidad, el único con suficiente inteligencia como para valerse por sí mismo, acabó siendo tan estúpido que tiró por el peor camino. Shane Botwin podría haber sido un genio. Un genio del mal, probablemente, pero un genio. Y se convirtió en un hombre con una vida miserable que se desprecia a sí mismo. Mi apuesta sobre el motivo: Shane se quedó muy desamparado cuando vio morir a su padre, y respondió haciendo ver que no necesitaba la atención y cuidando de su madre a su manera, cuando era él el que necesitaba dejarse cuidar.

Y Andy. El hombre para todo. El hombre perfecto. El que está ahí. El que siempre está ahí. El que no sabe qué hace ahí, qué hace con su vida, más que cuidar de la familia de su hermano, que ya es la suya, y amar a la que fuera su cuñada. Descaradamente. Desesperadamente. Sabiendo que no puede irse, que su dependencia es demasiado fuerte, pero también que lo acabará destruyendo. Nancy es su marihuana. Hasta que hace lo que parecía impensable. Irse. Huir. Rehabilitarse. Y encuentra la felicidad. ¿Felicidad, o sólo calma? Un poco de ambas, pero sin el “ingrediente Nancy” que siempre ha necesitado. ¿Merece la pena, entonces?

Por tanto, todo se reduce a Nancy. Todo conduce a Nancy. Porque, si algo nos ha demostrado este final, es que Weeds es Nancy. Nancy, la sexy. Nancy, la desequilibrada. Nancy, la MILF. Nancy, la débil. Nancy, la fuerte. Nancy, la valiente. Nancy, la esposa. Nancy, la madre. Nancy, siempre huyendo hacia delante. Porque eso ha sido la vida de Nancy, una continua huida con su familia a cuestas. Y sin saber nunca qué es lo mejor, qué debe hacer para que sus hijos estén bien. Siempre imperfecta. Siempre perdida. Sin saber ser feliz, sin saber querer, sólo sobrevivir. A veces, perdiendo incluso la conciencia de sus motivos. Pero sabiendo siempre que podía hacer lo que quisiera, que podía perderse cuanto quisiera, porque tenía un pilar en su vida. Andy. La persona que cuidaba de ella y de su familia. Aunque no lo mereciera. El único en el que podía confiar, al que siempre podía volver, al que podía dar por sentado. Y siempre pudo, hasta que dejó de poder. Y ella se quedó perdida.

Es entonces cuando le perdonamos a Nancy todo lo anterior, todas sus negligencias y todo su egoísmo. Cuando la vemos más allá de lo que nos hemos reído y asombrado con sus locuras y aventuras. Ahí es cuando sus lágrimas nos parten el corazón. Cuando comprendemos que, a pesar de todo, lo único que ha querido ha sido cuidar de su familia. Se ha caído mil y una veces, pero siempre se ha vuelto a levantar. Nunca ha dejado de luchar. Con todas sus armas. Con el paso de los años, a pesar del éxito y la tranquilidad, Nancy adquiere perspectiva de su vida y comprende sus errores. Y lo que más la aterroriza es haber perdido (y haber echado a perder) a todos los que le importan. Sus hijos y su roca. Nada, ni siquiera el negocio que tanto le ha costado construir, le importa lo más mínimo al lado de su familia.

Y, como en un milagro navideño con nieve incluida, por un instante Nancy vuelve a tener todo lo que quiere. Que no es nada más (y nada menos) que a su familia. Dañada y rota, pero suya. Y yo también me quedo en ese momento frágil, inestable y perecedero. Dejo que la nieve congele esa estampa, tan reconfortante como dolorosa. Igual que la vida. Y me guardo la sonrisa de Nancy. Hasta siempre, Weeds. Hasta siempre, Nancy Botwin.

Cinco parejas de actores televisivos que me dan la vida

31/07/2012

Cuando una pareja que lleva mucho tiempo junta y ha formado una familia entra en crisis y se plantea separarse, suele pesar mucho el “hazlo por los niños”. Ante la (relativamente) reciente y (aparentemente) imparable riada de divorcios/rupturas de actores televisivos con relaciones estables (Courteney Cox y David Arquette, Peter Facinelli y Jennie Garth, Michael C. Hall y Jennifer CarpenterPatricia Arquette y Thomas Jane, Bradley Whitford y Jane Kaczmarek…), quiero hacer un alegato para que, en estos casos, también entre en juego el argumento “hazlo por los fans”. Y es que hay parejas de televisivos que llevan ya tantos años juntos y son tan adorables que representan la pura esencia del amor, y sus separaciones nos supondrían tal trauma que los que tendríamos que ir de psicólogos seríamos nosotros.

Además, a menudo coincide que estas parejas tan estables tienden a ser menos mediáticas, de hecho hay gente que no sabe que están juntos aunque lleven años casados e incluso tengan hijos. No se dedican a vender portadas, sólo a ser adorables, como concepto, ¿será ésta la clave de la estabilidad? Hemos seleccionado a cinco, ordenadas según el número de años de sus relaciones, pero contadnos vosotros cuáles añadiríais, a ver si vencen en adorabilidad a las nuestras.

Taran Killam y Cobie Smulders

8 años de relación. 1 hija.

Una de las parejas más discretas y/o menos conocidas de la actualidad, quizás porque él no era aún famoso cuando empezaron a salir. Todos nos enteramos del embarazo de Cobie Smulders cuando Cómo conocí a vuestra madre tuvo overbooking de embarazadas, pero no sabíamos quién era el padre de la adorable criatura, y fue un shock enterarnos a posteriori de que el hombre que este septiembre, tras tres años comprometidos, va a convertirse en el marido de Robin Scherbatsky es nada menos que Taran Killam, una de las estrellas del actual Saturday Night Live, al que hemos visto ponerse en la piel de Brad Pitt, Ashton Kutcher o Michael Cera, entre muchos otros. Pero antes de incorporarse al programa, ya le habíamos visto en varios capítulos de la serie de su futura esposa, en el cortito papel de Blauman, compañero de trabajo de Barney y Marshall. Según Cobie Smulders, la hija de la pareja, Shaelyn Cado, que ahora tiene tres años, está más emocionada que ellos mismos por la boda. ¡Qué adorabilidad!

*

Amy Poehler y Will Arnett

12 años de relación. 2 hijos.

“Probably the best thing that’s ever happened to me is Amy”. Will Arnett

Dos de los actores cómicos televisivos más queridos de la actualidad – ella pasó de estrella en el Saturday Night Life a aún más estrella en Parks & Recreation, y él ha protagonizado Arrested Development y, ahora, Up All Night, sin olvidar el divertido papel recurrente que tiene en 30 Rock – Amy Poehler y Will Arnett parecen demasiado perfectos para estar juntos, pero lo están. Desde hace 12 años. Y tienen dos retoños tan adorables como ellos para demostrarlo. Además de aparecer juntos en varias películas, él pasó por Parks y ella pasó por Arrested Development, ambos interpretando a intereses amorosos del otro. Tanto fuera como dentro de las pantallas, son de las parejas más divertidas que hay, y no lo digo sólo yo, lo dice Ben Stiller.

Debajo, un vídeo en el que demuestran su adorabilidad, lo divertidos que son, y, de paso, dan la mejor entrevista en una alfombra roja EVER:

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Nick Offerman y Megan Mullaly

12 años de relación.

“When your wife is a legend of comedy, you have to be a huge jackass not to assume the student role”. Nick Offerman.

A ella la amamos porque es Karen, la gran diva de Will y Grace (con el permiso de ‘Just Jack’), y a él porque es Ron ‘Fucking’ Swanson en Parks & Recreation. Iconos de la comedia televisiva de ayer y de hoy, Nick Offerman y Megan Mullaly componen una de las parejas más perfectas del panorama actual. Ella estuvo casada durante cuatro años con el director de casting Michael Katcher, pero su exmarido más conocido lo tiene en la ficción, y es el propio Nick Offerman, porque a Megan la hemos podido ver en varios capítulos de Parks, haciendo de la desquiciada segunda exmujer de Ron Swanson, la bibliotecaria Tammy Two. Él también tuvo un pequeñísimo papel en Will y Grace como Nick the Plumber y salió en varios capítulos de Childrens Hospital, comedia de Adult Swim también protagonizada por su mujer.

Mullaly y Offerman, que se llevan 12 años y se conocieron en 2000 haciendo una obra de teatro, no son demasiado reservados con su vida privada, de hecho ella ha contado cómo él le pidió matrimonio e incluso han enseñado su casa. A ver si es verdad que “todo se pega” y ella le transmite un poco de suerte de cara a los premios. Si estáis enamorados de esta pareja, no os perdáis la entrevista que les hicieron en la New York Magazine, porque destilan amor por los cuatro costados y además confirman lo que todos deseábamos internamente que fuera real, que van a citas dobles con Amy Poehler y Will Arnett.

Recientemente les hemos visto colocándose con Alison Brie, y aquí podemos verlos siendo divertidos juntos una vez más, en un vídeo de College Humor:

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Michael Emerson y Carrie Preston

13 años de relación.

“The Island stole my husband for four and a half years!” Carrie Preston.

Otra pareja de actores con larga trayectoria pero que en televisión han tenido grandes alegrías. A Michael Emerson, por supuesto, lo conocemos como el maquiavélico Ben Linus de Lost, aunque ahora protagoniza Person of Interest, y Carrie Preston compagina dos de los personajes más excéntricoachuchables de la actualidad: la sufridora camarera Arlene Fowler de True Blood, y la divertidísima abogada Elsbeth Tascioni de The Good Wife. Como curiosidad con punto freudiano, Preston interpretó en Lost a Emily Linus, madre del personaje interpretado por su marido, y ha aparecido también en un capítulo de Person of Interest. Él ha declarado su interés por hacer alguna aparición en True Blood, ¿le veremos algún día por Bon Temps? Sería curioso.

Se conocieron a mediados de los 90, también en el teatro, cuando participaban los dos en un montaje de Hamlet, en el festival Alabama Shakespeare (ella hacía de Ofelia y él, de Guildenstern). Si queréis saber más sobre ellos, no os perdáis el pequeño reportaje que les dedicó People, en el que cuentan, por ejemplo, que dan fiestas para ver True Blood y Lost, o cómo él se fue “a grabar un par de capítulos a Hawai” y no volvió en cuatro años.

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Felicity Huffman y William H. Macy

30 años de relación. 2 hijas.

“She is at once a strong-willed and wickedly intelligent woman”. William H. Macy

“The best thing I ever did was to marry Bill”. Felicity Huffman

Para mí, la pareja definitiva en la escala de la adorabilidad. Hace unos meses les dieron dos estrellas consecutivas en el Paseo de la Fama, pero  yo se las daría todas. Felicity Huffman y William H. Macy, Lynette Scavo en Mujeres Desesperadas y Frank Gallagher en Shameless, respectivamente, también se llevan 12 años y se conocieron cuando ella era alumna de él en la Atlantic Theater Company. Desde entonces, han sido una de las parejas más estables de Hollywood. De hecho, ya llevaban 15 años viviendo juntos antes de casarse en 1997. En parte gracias al apoyo de él, ella superó tanto la anorexia como la bulimia que sufrió de joven. Tienen dos hijas, Georgia y Sofia. Han aparecido juntos en numerosas películas y series, entre ellas Sports Night, la primera serie de Aaron Sorkin.

Cuando aparecen juntos en público son siempre muy cariñosos y muy divertidos. Tanto su complicidad como su “payasismo” resultan innegables después de la presentación que hicieron en los Globos de Oro:

Así pues, ¡larga vida a todas estas parejas y que nunca nunca se separen!

***

BONUS PERSONAL

Amanda Peet y David Benioff

11 años de relación. 2 hijas.

Amanda Peet: protagonista de Studio 60, Jack & Jill, Bent

David Benioff: guionista y cocreador de Juego de Tronos

Curiosidad: se conocieron en una cita a ciegas organizada por un amigo común, y al principio a ella no le gustó el carácter de él.

Idina Menzel y Taye Diggs

16 años de relación. 1 hijo

Taye Diggs: protagonista de Private Practice.

Idina Menzel: madre de Rachel en Glee.

Curiosidad: se conocieron porque ambos formaban parte del reparto original de Rent en Broadway, y luego protagonizaron la película.  Años más tarde, ya casados, volvieron a coincidir sobre las tablas inesperadamente, ya que Diggs tuvo que sustituir por un breve periodo al actor que interpretaba al interés amoroso del personaje de su mujer en Wicked, obra que ella protagonizaba:

Desperate Housewives Bloggers Day: Lynette Scavo

15/05/2012

Dentro del Desperate Housewives Bloggers Day que hemos organizado para despedir a esta maravillosa serie, había cuatro entradas que no podían faltar, y eran precisamente las que analizaban a sus cuatro protagonistas. Dentro de estos personales, tengo el honor de escribir sobre Lynette Scavo, que me parece uno de los personajes más complejos e interesantes de toda la serie. Así que allá vamos.

Felicity Huffman ha tenido con Lynette al personaje menos excéntrico y con más carga dramática de las cuatro protagonistas. Sin embargo, la falta de una personalidad tan extrema no ha impedido a la actriz lucir sus sobradamente demostradas dotes interpretativas (es la única de las cuatro que ha sido ha ganado un Emmy por su papel en la serie, y además ha sido nominada a un Oscar, por Transamérica), sino más bien al contrario. Lynette se nos presenta, de alguna forma, como un personaje más cercano, más cotidiano, con unos conflictos (los hijos, el trabajo…) con los que cualquier mujer puede identificarse fácilmente. Y extraer el drama de estas situaciones, y no tanto de misterios o secretos, hace que aquello que le pasa a Lynette nos afecte más, porque lo hacemos más nuestro. Porque, aunque nosotros no vivamos en barrios residenciales, Lynette es nuestra vecina, nuestra madre, o nosotras mismas.

Quizás el hecho de que este personaje se prestara menos a la comicidad pero diera mucho juego en drama es el motivo por el cual Lynette es, con diferencia, el personaje más vapuleado por los guionistas. Sus conflictos en conjunto, y el dramatismo con el que han sido tratados casi todos, dejan en nada a la mayoría de los de las demás: se hizo adicta a las pastillas de sus hijos; intentó compaginar vida laboral y personal; descubrió que Tom tuvo una hija fuera del matrimonio (que es EL MAL encarnado); tuvo que afrontar un cáncer; perdió a uno de los hijos que esperaba; un perturbado la secuestró cuando estaba de parto; y, para rematar, un divorcio. Y eso, resumiendo.

Estilo y personalidad: claves de la identificación

Aunque Felicity Huffman es una mujer atractiva, en la serie no se presenta en general a Lynette desde este punto de vista. El personaje suele ir sin un maquillaje llamativo, muchas veces con apenas un recogido improvisado, manchas de comida de bebé en la sencilla ropa y, sobre todo, aspecto cansado. Es decir, el hecho de tener tantos hijos le afecta como personaje, y esto aporta una sensación de cercanía con el espectador, no es una mujer perfecta que va siempre arreglada y a la moda al tiempo que cuida de su familia, porque no tiene tiempo para serlo.

En cuanto a la dimensión psicológica, se trata de una mujer decidida, con un temperamento muy fuerte, inteligente y dispuesta a hacer cualquier cosa para conseguir lo que quiere o para luchar contra aquello que altere la estabilidad de su familia. Pero, ante todo, tiene un enorme sentido práctico. No tiene miedo de lo que piensen los demás y aplica su mentalidad de negocio en casa con tal de controlar a sus hijos. Evidentemente, las acciones que lleva a cabo están a menudo filtradas con el tamiz de humor exagerado que caracteriza a la gente, pero en general las decisiones que toma suelen ser comprensibles, y el espectador las comprende y se identifica con ella. No se dice “qué mala madre, que deja a sus hijos en la carretera” sino “es que con semejantes demonios, quién no lo haría”.

Por supuesto, el personaje no está libre de defectos, es muy controladora, entrometida, celosa y le cuesta la vida admitir cuándo no tiene razón. En este sentido, es uno de los personajes que menos evoluciona a lo largo de las temporadas, sólo en el tramo final se plantea si ella debería intentar cambiar.

Una madre desbordada

“Muchas madres dicen que sus hijos son un regalo de Dios, y hay otras que dicen que hay días en los que desearían poder devolverlos”

Mary Alice Young.

Aunque sus tramas hayan evolucionado con las temporadas, la premisa del personaje es la de una mujer de negocios de éxito que se ve obligada a quedarse en casa para cuidar de sus revoltosos hijos mientras su marido trabaja fuera todo el día.

En la televisión actual, o al menos en la televisión de 2004, los personajes femeninos cuyo rol principal era el de ama de casa y madre eran poco comunes, ya que la tendencia predominante era fomentar la idea de que las mujeres podían desempeñar cualquier rol profesional. Pero el giro de tuerca del personaje de Lynette es plantear los conflictos personales que se generan a un ama de casa que ha decidido dejar su exitosa carrera profesional para serlo. Se muestran sus resentimientos hacia su marido por esto, cómo se ve infravalorada por ser ama de casa, o su incapacidad para controlar a unos hijos que no son normales.

Pero el conflicto fundamental que se plantea con respecto a su personaje, especialmente en las primeras temporadas, es si realmente es o no una buena madre, tema tabú en las series tradicionales, que Mujeres Desesperadas no tiene miedo de abordar de frente, con todos los conflictos internos y contradicciones que el rol de madre supone para la mujer moderna. Más allá de sus métodos extremos, el factor más interesante que se pone sobre la mesa al respecto de Lynette como madre, es que ella admite que no es plenamente feliz con este rol. Y, como ha declarado la propia Felicity Huffman, “es aceptable ser infeliz en tu matrimonio, ser infeliz con tu marido, ser infeliz con tu trabajo, pero no está bien visto ser infeliz con tus hijos”. Y es que el objetivo del creador de la serie, Marc Cherry, con el personaje de Lynette, era mostrar que todo en la vida tiene un lado oscuro, incluso un concepto tan sagrado en nuestra sociedad como la maternidad. De hecho, Cherry reconoce que su inspiración para crear la serie fue escuchar la noticia una mujer que había ahogado a sus hijos en un acto de desesperación, y el hecho de que su madre afirmase que lo podía entender.

La (única) mujer trabajadora

Podemos decir que Lynette es la “única” mujer trabajadora porque es a la que más hemos visto en el trabajo, la única que ha ejercido regularmente como “cabeza de familia”, y a la que el trabajo le ha supuesto conflictos más reales. Como exitosa mujer de negocios que deja su trabajo para cuidar a su extensa familia, Lynette se pasa las ocho temporadas en un debate interno sobre si le reporta más felicidad su trabajo o su rol como madre, un conflicto que dura hasta el final de la serie, en el que se expone la casi imposibilidad de encontrar el justo equilibrio entre ambos. Cuando la situación de Lynette se invierte en la segunda temporada, y pasa de ser madre a tiempo completo a trabajadora y madre, la serie nos permite observar la disyuntiva maternidad / carrera profesional exitosa desde el otro extremo, en el que Lynette nunca tiene tiempo de estar en casa y siente que se está perdiendo ver crecer a sus hijos. Este conflicto también supone un factor de identificación, ya que las mujeres de hoy en día, madres y trabajadoras al mismo tiempo, se encuentran con estos mismos problemas.

Tom y Lynette, un tándem casi perfecto

Tom y tú sobreviviréis a esto, créeme, se la diferencia entre un matrimonio que está hecho para perdurar y uno que no

Gabrielle Solís

La pareja de Tom y Lynette se presenta como la más perfecta de las parejas del vecindario: se quieren, se apoyan uno en el otro… Como ellos mismos afirman en alguna ocasión, son un equipo. Pero en Wisteria Lane no existe la perfección absoluta, y el carácter controlador de ella, mezclado con la volatilidad de él, que lo mismo quiere abrir una pizzería que estudiar chino, y todo mezclado con la ambición profesional de ambos, nos mostró durante siete temporadas la dificultad de mantener un matrimonio feliz, cómo cada uno tiene que ceder y poner de su parte para que los dos puedan ser felices. Y, en la última temporada, la serie dio un paso más allá: ¿qué pasa cuando las ganas de luchar se agotan, cuando las diferencias parecen irreconciliables? Es decir, con en pareja más estable de la serie hemos visto reflejados los conflictos cotidianos de cualquier pareja.

En conclusión, el personaje de Lynette representa a la mujer moderna de verdad, a la madre independiente que no es la idealizada figura que solo se preocupa por el cuidado de sus hijos, sino que aboga por la independencia. Lynette es una mujer inteligente, valiente, directa y sincera que, a pesar de sus errores, compone el único verdadero modelo a seguir que presenta la serie.

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Esa voz me suena (II)

06/05/2011

Jason Segel en el doblaje de Gru, Mi Villano Favorito.

Meses después de la primera parte de este post, que hablaba de quién ponía voz a los personajes de series de animación norteamericana, llega la segunda mitad de este repaso a los dobladores, centrándonos esta vez en la gente de series que presta su voz a personajes de películas de animación, dato que muchas veces nos pasa inadvertido porque muchos las solemos ver dobladas. Y la verdad es que, a poco que te pongas a investigar, la cosa también tiene miga. Aparte de la gente de series, conviene echarle un vistazo a las películas en general, porque te enteras de algunas cosas muy sorprendentes, como que la voz de Zazu en El Rey León era el mismísimo Mister Bean (Rowan Atkinson) o que una de las hienas era Woopi Goldberg, que el protagonista de HormigaZ era Woody Allen o incluso que el Genio de Aladdin era nada más y nada menos que Robin Williams.

Pero centrémonos en el tema. Empecemos, por ejemplo, por una de las más recientes: Enredados. Y en esta ocasión la que no interesa no es la princesa Disney en cuestión, sino su señor consorte. El príncipe de Enredados tiene la voz del mismísimo Zachary Levi, el adorable y guapísimo protagonista de Chuck. Para los que no le habíais oído cantar más allá de cuando lo intentó en España con una canción de Bustamante [a partir del 1:10], aquí tenéis la canción que estuvo nominada al Oscar en la que canta junto con Mandy Moore (podéis escuchar a Levi/Chuck a partir del 2:00, pero ya aviso de que es un poco spoiler de la película).

La verdad es que el hecho de que Levi también cante añade (aún más) puntos de perfección al actor. Pudimos verles cantar juntos en la pasada gala de los Oscar, aunque la coreografía (o la falta de la misma) fue bastante decepcionante.

Y si hablamos de voces cantadas, ahí tenemos a Roger Bart, el farmacéutico de Mujeres Desesperadas, cantando las canciones del joven Hércules (sí, ésa que en Operación Triunfo cantó Bustamante, por ejemplo).

Lo de poner a personas muy populares de series como reclamo para películas parece estar en auge en los últimos tiempos. Y es que en otra de las películas más nuevas podemos encontrar a una de nuestras grandes “ídolas”. Y es que la que presta su voz a la reportera protagonista de Megamind no es otra que Tina Fey.

Pero es que otro estreno de 2010, Gru, mi villano favorito, está repleto: tiene en papeles menores a un compañero de Fey en 30 Rock, Jack McBrayer, y a Ken Jeong, de Community, pero lo más destacado es que dos de sus protagonistas son Steve Carell (The Office) y Jason Segel (Marshall en Cómo conocí a vuestra madre).

Teri Hatcher dobla a la madre y la "otra madre" en Los mundos de CoralineLos mundos de Coraline, también bastante reciente, tenía como la madre de Coraline (y la “otra madre”, claro), a Teri Hatcher, de Mujeres Desesperadas y Lois y Clark; y también a Ian McShane, de Los Pilares de la Tierra y Deadwood. McShane se prodiga bastante por el mundo de la animación, ya que también hemos podido escucharle en Kung Fu Panda y Shrek 3. Por otra parte, en Cómo entrenar a tu dragón teníamos a America Ferrera, de Ugly Betty, y en Fantastic Mr Fox a Jason Schwartzman (Bored to Death), como el hijo de los Fox (que a su vez son Meryl Streep y George Clooney, por cierto).

Pero para llegar a uno de los datos más sorprendentes, el que realmente motivó esta entrada, tenemos que irnos un pelín más atrás. ¿Quién era Nemo en Buscando a Nemo? En ese momento Alexander Gould no era conocido, pero sólo dos años después se convertiría para muchos de nosotros en Shane Botwin, el más psicópata de los hijos de Nancy en Weeds. Si tenéis curiosidad por saber cómo sonaba su voz cuando sólo tenía 9 añitos, ahí va:

Pero es que además su madre (que sólo sale unos minutos) es su compañera de reparto en Weeds, Elizabeth Perkins, y su padre era Albert Brooks que, curiosamente, interpretaba a su abuelo Lenny en la serie de Showtime. Es una película que tiene un doblaje de excepción tanto en original (Ellen era Dory, y también estaban Allison Janney, Geoffrey Rush) como en español (Anabel Alonso, Blanca Portillo, José Luis Gil, Manel Fuentes…).

La saga Shrek ha ido in crescendo en cuanto a presencia de actores de series. La primera ya tenía, como el pequeño Lord Farquaard, a John Lithgow (Dexter), pero la tercera y la cuarta ganaron en “televisivos” todo lo que perdieron en calidad: Jon Hamm (Mad Men), Jane Lynch (Glee), Amy Poehler (Parks & Recreation) o John Krasinski (The Office) se congregaban en esta película.

John Goodman es James P. Sulley en Monstruos, S.A.Uno de los casos más curiosos del doblaje se da cuando te da la sensación de que la elección del actor es tan perfecta que también debería haber interpretado al personaje si la película no hubiese sido de animación. Es lo que me pasa a mí con el hecho de que Steve Buscemi (Boardwalk Empire) pusiese la voz al pérfido Randall de Monstruos, S.A. Aunque tampoco estaba muy alejado del personaje el doblador de su rival, el adorable Sully: John Goodman
David Schwimmer presta su voz a Melman, la jirafa hipocondríaca de Madagascar.
(Treme). También, aunque a otro nivel (quizás más por alguna relación con su personaje de Ross en Friends), David Schwimmer siempre me pegó mucho como Melman, la jirafa de Madagascar.

Entre los principales personajes de la saga Toy Story nos encontramos a Tim Allen (Un chapuzas en casa) como Buzz, o a Joan Cusack (Shameless) como la vaquera Jessie. Y en otra trilogía, la de Ice Age, tenemos un “televisivo” en cada una: en la primera Jane Krakowski (30 Rock), en la segunda Ariel Winter (Modern Family) y en la tercera repite Jane Lynch.

Uno de los casos más adorables y que también es un casting completamente perfecto se da en La Bella y la Bestia, donde, además de a Jerry Orbach de Ley y Orden como Lumiere tenemos, como la señora Potts, nada menos que a… ¡Angela Lansbury! (Se ha escrito un crimen). En este caso, de todas formas, está claro que se inspiraron en ella para dibujar al personaje, pero de todas formas es muy perfecto. ¿Dan ganas de escuchar la canción principal de la película otra vez? Pues aquí la tenéis:

Y si hemos comenzado con canciones, acabemos con canciones. Y esta final es de traca: ¿quién ponía voz a Kala, la madre-gorila de Tarzán? Pues nada menos que Glenn Close (Damages). Pero es que recordemos que hay un momento en que este personaje canta. Y sí, aunque sólo sea por unos momentos, Glenn Close se atreve a cantar, y sea poco más que un susurro no le queda nada mal.

En el caso español también hay muchas curiosidades, pero por no alargarnos demasiado nos quedaremos sólo con una que es graciosa aunque en realidad no tenga mucho que ver con este post: el mítico Constantino Romero antes de anunciar colchones LoMonaco tuvo tiempo de poner voz a Mufasa, el padre de Simba en El Rey León, que no permanecería igual en nuestro recuerdo si no fuese por la grave voz del presentador.

Nos dejamos varios casos por el camino por no eternizar (aún más) la entrada, pero, si os ha llamado la atención, ya os digo que a poco que investiguéis os sorprenderéis mucho.

PD: En el post anterior se me olvidó comentar que Baljeet, el niño indio de Phineas y Ferb es Maulik Pancholy, conocido por sus papeles en 30 Rock o Weeds.

Esa voz me suena (I)

26/12/2010

Seguramente porque las solemos ver dobladas, muchas veces desconocemos quiénes son los rostros detrás de las voces originales de nuestros personajes de animación favoritos. Y, en muchas ocasiones, se trata de rostros muy conocidos del mundo del cine o la televisión. Porque muchas veces me he sorprendido muchísimo al enterarme de quién dobla a algunos de mis personajes favoritos de estas series he decidido hacer este repaso.

Phineas y Ferb

Como demasiadas cosas en mi vida, la idea para esta entrada empezó hace tiempo con Phineas y Ferb. Y es que no

Caroline Rhea es la madre de Phineas y Ferb

adivinaríais quién dobla a la madre de los tres hermanos protagonistas… ¡la tía Hilda de Sabrina! (Caroline Rhea).

Pero la cosa no acaba aquí, ni mucho menos. Como en cada capítulo de la serie se canta una canción, era necesario escoger a actores con buena voz. Es por eso que la elegida para interpretar a Candance fue la nacida en High School Musical y residente en Hellcats Ashley Tisdale. Si tenéis la curiosidad de saber cómo suenan las canciones de la serie en su voz podéis escucharlas aquí.

Pero lo más fuerte llega ahora. Ferb es un personaje “de pocas palabras”, pero las pocas que dice están dobladas por Thomas Sangster ¿quién? Pues Sam, el niño que en Love Actually nos derretía el corazón junto a su papá, Liam Neeson. Para los iniciados en la serie, el amor platónico de Ferb es Vanessa, la hija del “malvado” Doofenshmirtz. ¿Y quién es el amor platónico de Sam en la película? Blanco y en botella… ¡efectivamente! La dobladora de Vanessa es Olivia Olson, la niña de Love Actually, de cuya buena voz también tenemos constancia (y aquí también canta canciones navideñas). ¿Casualidad? Me cuesta creerlo.


En Los Simpson, en cuanto a gente famosa doblando, lo que más abundan son las estrellas invitadas que hacen de sí mismas (o de otros personajes), como en los recientes casos de Jon Hamm, Rachel Weisz o los chicos de Glee, pero aquí lo más curioso es cómo los mismos actores, aunque no sean famosos, hacen de muchísimos personajes.

Pongamos un ejemplo: Dan Castellaneta, doblador de Homer, dobla también a todos estos personajes (entre otros):

Y podría haber puesto cualquier otro ejemplo dentro de los protagonistas de la serie.

Como en España, Bart está doblado por una mujer. Pero volviendo a los famosos, sí que hay algún caso de personaje de la serie interpretado por gente muy conocida, como por ejemplo el actor secundario Bob, que es … ¡el mismísimo Frasier! (Kelsey Grammer) Y los familiares de Homer también tienen renombre: su madre fue Glenn Close y su hermano Herb, Danny de Vito. Por último, la perfecta amiga de Marge, Chloe Talbot, tuvo la voz de la fantástica Kim Cattrall.

En Futurama, lo más llamativo es que Leela tiene la voz de… ¡Peggy Bundy!, es decir, de Katey Sagal, a la que también hemos visto (aunque estuviese irreconocible) como la novia de John Locke en Lost y ahora está nominada al Oscar Globo de Oro por Sons of Anarchy. Para seguir la estela de Los Simpson, cumple su cuota de famosos gracias a las “cabezas en conserva”, que son interpretadas en su mayoría por los famosos correspondientes (Al Gore, Pamela Anderson…)

En Padre de Familia, en cuanto a los personajes principales apenas podemos destacar a Seth Green (Oz en Buffy) como el rubio Chris y a Mila Kunis (Jackie en Aquellos Maravillosos 70) como su hermana Meg. Pero invitados famosos no han faltado (muchos, como en Los Simpson, interpretándose a sí mismos): Drew Barrimore, Jane Lynch, Haley Joel Osment, Chace Crawford, Hugh Laurie, Chevy Chase, Bryan Cranston

En Bob Esponja no hay mucho que destacar, aunque es curioso que Don Cangrejo sea Clancy Brown, el cura de Carnivàle y Kelvin Inman (el compañero de Desmond en El Cisne) en Lost.

En American Dad, Steve (el hijo) está interpretado por Scott Grimes (Urgencias, Hermanos de Sangre…). Pero lo más curioso en este caso es que el animal de la serie comparte doblador con otro doblador de serie. El pez Klaus y Perry el ornitorrinco tienen la misma… ¿voz? La de Dee Bradley Baker.

Otras series tienen menos casos, pero algunos bastante llamativos. ¿Quién puede interpretar

a la pija y un poco tonta Brandy en Brandy y Mr Whiskers? Pues nada menos que (knock knock) Penny, es decir, Kaley Cuoco.

Pero demos un salto de varios años hacia atrás, para repasar algunas de la época que, para muchos, fue nuestra infancia-adolescencia.

 

En La Banda del Patio, encontramos a varios dobladores conocidos: TJ es Andrew Lawrence, al que hemos visto en United States of Tara como Jason, el primer novio de Marshall. Gretchen, por su parte, es Ashley Johnson, Chrissy (la hija pequeña) en Los problemas crecen. Spinelli es Pamela Adlon, Marcy en Californication. Por último, el director Prickly es Dabney Coleman (El guardián, Boardwalk Empire).

En Kim Possible, Ron, el mejor amigo de Kim, es Will Friedle, es decir, Eric Matthews en Yo y el mundo (el hermano mayor de Cory, vamos). Pero lo más gracioso es que el “inocente” Junior es Richard Alpert (Nestor Carbonell).

Y ya para cerrar, en Gargoyles, la humana Elisa es ahora Allison, una de las protagonistas de Eureka, interpretada por Salli Richardson-Whitfield.

¿Qué os parece este repaso? ¿Alguna sorpresa? ¿Se os ocurre alguna más? Pronto, una nueva vuelta a este fascinante mundillo del doblaje con muchas más curiosidades.

¿Qué harás el día en que acaba Lost?

17/05/2010

Una semana. Siete días. Parece difícil de creer pero es así, esto se acaba. Termine como termine, se trata de una de las series con la que muchos más hemos disfrutado: hemos reído, llorado, emocionado, asustado, nos ha dado vuelcos el corazón y, como le gusta decir a Elsa, nos ha explotado la cabeza. Para bien o para mal, su final va a marcar un hito en nuestras vidas seriéfilas, y creemos que eso es digno de celebración.

FOX España y Cuatro (quienes ya nos han brindado grandes experiencias frikiles, como Casa FOX o la visita de Jorge García, por

Imagen "robada" del twitter de @elenacuatro

ejemplo) se han unido para organizar varios eventos a lo largo de España, con el fin de ofrecer el gran final en directo (de la costa oeste, todo sea dicho). Entre ellos destaca la “Noche Perdida”, en la que en los cines Yelmo de Madrid se llevará a cabo una proyección de distintos capítulos relevantes de la series, hasta que, para culminar, se emita a las 6 de la mañana el capítulo final en versión original (después se comerán churros con chocolate, que tampoco está mal).

Por otra parte, en Bharma, el famoso bar de Barcelona dedicado a la serie (ir a él está en un lugar preferente en mi lista de “Cosas que hacer antes de morir o de ser tan vieja que se me quiten las ganas”). Pero no serán las únicas posibilidades de ver el tan esperado capítulo pronto. Podéis informaros mejor de todo esto en la pagina de Cuatro o más detalladamente en la de FOX.

Aparte, se están empezando a ver iniciativas individuales de gente que quiere homenajear a esta serie: hay blogs que están haciendo series de entradas temáticas, o gente que ya se cambia su imagen principal de twitter para poner algo alusivo a Lost.

Sin embargo, nosotras tenemos otra propuesta (que, en realidad, viene a ser complementaria a todo esto). Puede que no tengas posibilidades (o ganas) de acudir a ninguno de estos eventos, que prefieras verlo tranquilamente en casa o que no vivas en ninguna de estas ciudades, por ejemplo. Vayas o no, nuestra propuesta es la misma: una vez que acabes de ver el final, da igual la sensación que tengas (sea pena, rabia, alegría o lo que sea), ponte una camiseta, una chapa, píntate en la mano “Not Penny’s Boat”, vístete de Virgen María, ponte un parche en el ojo como Mikhail… o lo que quieras. El caso es que te identifiques a ti mismo como Lostie, que demuestres el orgullo de haber visto y disfrutado todas las temporadas de la serie. Esto puede servir tanto para tu propia satisfacción personal como para que podamos reconocernos unos a otros, y comentar (incluso con gente a la que no conoces, pero con la que te vincula una “pasión”) qué nos ha parecido la resolución de una serie que ha marcado un hito en las series de televisión a nivel mundial. Y también está permitido subir fotos de ese momento a twitter o demás redes sociales, para decir al mundo “YO TAMBIÉN SOY LOSTIE”.

¿Qué te parece? Si estás de acuerdo, puedes poner un comentario, o incluso retwittear, reblogguear, hacerte eco a través de cualquier medio, y hasta está permitido el clásico “contárselo a tus amigos”. En fin, que si os parece buena idea, cuantos más nos enteremos y lo hagamos, más divertido será.

Los efectos de La Isla: el fenómeno Kuliet

02/04/2010

Todos sabemos que La Isla de Lost tiene efectos sobre las personas que llegan a ella: a Rose le curó el cáncer, a Locke la parálisis… Pero hay otros personajes en los que estos efectos no son tan evidentes y, sin embargo, sólo hay que pararse a pensar un poco para darse cuenta. Esta vez nos fijaremos en dos en los que esto puede apreciarse muy claramente: Kate (Evangeline Lilly) y Juliet (Elizabeth Mitchell). Y para demostrar esta teoría, he elaborado tres vídeos ilustrativos. Sintiéndolo mucho, están en inglés sin subtitular, pero, si habéis visto la serie, sabréis qué situaciones son.

El resumen (por si no os queréis leer todo el post) sería este cutre-gráfico (lo siento, pero no tengo Photoshop ahora mismo) tan simple de aquí abajo:

Es decir, mientras que una pasó de ser una chica “de acción” a ser más bien pavi, la otra hizo el camino inverso: pasar de ser una sosa sin iniciativa a partir la pana en la isla.

Empezaremos por la primera a la que conocimos: Kate Austen. Si pensamos en sus flashback, la vemos como una chica activa, que se dedica a repartir leña por doquier y se toma un poco la justicia por su mano. Sin embargo, en la isla… ay, Kate, Kate… se ha convertido en uno de los personajes más cansinos y que menos aporta a toda la trama. Se ha dedicado, durante seis temporadas, a no tener más ocupación que ser una veleta: ahora me gusta Jack, ahora me gusta Sawyer, ahora beso a Jack, ahora me tiro a Sawyer, ahora veo caballos, ahora le lloro a Jack por walkie-talkie… Y en esta última temporada, ya ni eso, ahora se dedica a ir como una zombi siguiendo al primer líder que encuentra, sin plantearse nada ni tener ningún papel activo en todo el asunto. Lo único por lo que me interesa de ella hoy por hoy es por saber si Claire (gran personaje de la sexta, por cierto) la va a matar o no. La actriz dijo que en esta temporada a su personaje se le iba a dar un giro… lo que no sabemos es si a mejor o a peor. Dan ganas de decir: “Kate, tía, tú antes molabas”. Y, sin más, aquí va el vídeo que intenta demostrar esta teoría.

Sí, es cierto, también sabe seguir rastros, y eso ha sido algo muy útil a lo largo de las temporadas, vale… ¡pero hasta Shannon tenía una habilidad (hablaba francés) y no por ello se le consideraba vital en la trama!

Por otra parte, tenemos a la doctora Burke. En sus flashback… era otra persona, todo candidez y lágrimas. Podemos ver incluso rasgos físicos que eran distintos en ella: ese pelo rizado y la voz, que se le ponía como de ratoncillo, eran las señas de identidad de OldJuliet, ésa que se tomaba tranquilamente el zumito cargado de tranquilizantes que le daban unos desconocidos, que en vez de llevarla a la isla igual le podrían haber sacado los órganos y ella no se hubiese enterado de nada. Sin embargo, cuando llegó a ese muelle, la isla le regaló aquello que a Kate le había arrebatado: carácter. Después lo mismo te hacía un sandwich que te liberaba de un submarino a golpe limpio. Por no hablar de su labia. Con tres frases dejaba plantado en el sitio al mismísimo Sawyer. Para muchos, se convirtió en la figura femenina fuerte que le faltaba a la serie (tras la marcha, quizás, de Ana Lucía, que tampoco es del todo un buen ejemplo, porque muy bien no estaba la mujer de la cabeza…). Veamos, pues, algunos momentos ilustrativos de esta teoría:

Vale, lo admito, también tuvo momentos de debilidad, en los que te daban ganas de tirarle una piedra a la cabeza (el más destacado, ése “Ben cree que soy suya, Jack, te echo una lagrimita y te digo que te alejes de mí para conseguir que me protejas” que podéis ver en Youtube) pero son los menos, sobre todo si los comparamos con antes de que se decidiese a marcharse a “Portland”

Y el último vídeo propio, algo más corto, intenta reforzar la idea de este post, con escenas de las dos juntas:

Si pensáis que esto está exagerado, y que si hubiese elegido otros fragmentos el resultado sería distinto… pues estáis en lo cierto. Pero bueno, a grandes rasgos, es fiel con la realidad. Ah, y en los viajes en el tiempo y los flashsideways, como la ubicación de cada una ya no está tan clara, podemos ver que sus respectivos caracteres se hacen un poco más indefinidos.

Kuliet, la mejor pareja de Lost.

Por último, siendo una entrada sobre estos dos personajes, no podía faltar una referencia a la que nuestra bloguera Elsa y yo consideramos que es la mejor pareja de la serie. Si algunos son fan de Skate (Sawyer+Kate), Jate (Jack+Kate) o Suliet (Sawyer+Juliet), nosotras somos fans de Kuliet, Kate y Juliet, desde que vimos el capítulo en el que están esposadas (Left Behind). ¡Qué miraditas se echaban!

Sí, es una broma, pero muchos fans han hecho vídeos sobre ellas como pareja (os sorprendería ver de qué parejas tan extrañas se pueden encontrar vídeos). Nosotras teníamos uno favorito, pero Youtube nos lo arrebató (aún no lo hemos superado), así que pongo otro que también nos gusta mucho. No tiene desperdicio:

Y ahora, los fans de una y de otra, podéis matarme.

[Gracias muy especiales a Irene Vega - @acheaerreu - por hacer posible que esta entrada tenga imágenes ;)]

Recuerda… (y, de paso, rellena)

08/03/2010

El flashback, o vuelta al pasado, es un recurso vital para algunas series de televisión, que basan en este recurso la construcción de los personajes, como es el caso de Perdidos, especialmente en sus dos primeras temporadas.

El pequeño Ben a su llegada a la isla

Hiro con el héroe de su infancia, Takezo Kensei

Hay que tener cuidado con no confundir flashback con salto en el tiempo, recurso que, en las series de ciencia ficción, puede ser muy importante a la hora de articular alguna trama en concreto (como ocurre, por ejemplo, en Héroes cuando Hiro conoce a Takezo Kensei). La diferencia es fundamental: tenemos a un personaje que, en su propio presente, viaja al pasado (al propio o al de otros) y, podríamos considerar que, en base a las normas clásicas de la ciencia ficción, por su sola presencia en un tiempo que no le corresponde ya está cambiando el pasado (con unas consecuencias que pueden ser desastrosas, como bien aprendimos con Regreso al Futuro). Este recurso es utilizado en muchas series, como en el caso de Embrujadas.

Como vemos, a veces estos recursos son muy importantes en la trama. Sin embargo, hay otras series en las que esto no es así. Lo hemos visto muchas veces: cualquier mínima excusa vale para enseñarnos cómo eran los protagonistas en otra época. Y si no tienen una razón de ser tan importante… ¿por qué existen, entonces? Pues porque, amigos, las temporadas de muchas series tienen más de 20 capítulos… y hay que llenarlos. Y, por si fuera poco motivo, al ser capítulos especiales y curiosos, son buenos reclamos para la audiencia. En los últimos años, hemos visto algunos ejemplos destacados.

Los tres flashback de Anatomía de Grey

El ejemplo más reciente lo vimos hace poco en Anatomía de Grey, basado al parecer en la lógica de ¿quieres caldo? Pues toma tres tazas. Tres flashbacks en un capítulo. El más reciente: Callie y Álex resolviendo un caso que, curiosamente, empieza en una época que nosotros ya habíamos “vivido”, ya que se corresponde en el tiempo con la primera temporada de la serie. Fácil para los creadores, ya que apenas había cambios físicos. Un detalle pelín cutre para nuestro gusto: nombrar a George, ya que estaba en la serie en ese momento, cuando, por supuesto, no podía salir, debido a la marcha de T.R Knight de la serie. Pasa a menudo. Canutas las pasaban en Embrujadas para justificar (malamente) que Shannen Doherty no saliese nunca en sus visitas al pasado después de irse. Segundo: Bailey con trencitas, para que aprendamos que tampoco para la nazi su etapa de interna fue un camino de rosas. Y el último, el más currado: los inicios en el hospital de Ellis Grey y del jefe, Richard. El hospital está diferente, se trata el tema del SIDA… Y, claro está, los actores son otros: J. August Richards (Charles Gunn en Angel) y Sarah Paulson (Harriet Hayes en Studio 60, muy querida por Pilar). Y el momento más tierno, la aparición de la pequeña Meredith con su Anatomy Jane. Además, encaja muy bien en esta clasificación, ya que no tenía mayor motivación que unas charlas que se sacan de la manga.

Little Meredith

Chris Brochu, el joven mentalista

En The Mentalist, después de que a Jane le golpease una pelota de beisbol (este desencadenante es aún mejor, ¿eh?) pudimos ver cómo se convirtió en mentalista. El capítulo se adentraba también en la relación del protagonista con su padre, pero realmente no aportaba demasiado a la trama general de la serie. De nuevo, flashback “de relleno”. Para encarnar al guapo Patrick en su juventud, escogieron al actor Chris Brochu.

Uno de los flashbacks más trabajados que he visto lo encontrábamos hace tiempo en Mujeres Desesperadas. Aunque esta vez sí que tenía un desencadenante algo más importante (al fin y al cabo, era la season finale de la segunda temporada): aportar algunos datos clave sobre los Applewhite (para nuestro gusto, el peor misterio de toda la serie). Pero el caso es que el capítulo nos permitió conocer a las Desesperadas cuando llegaron al barrio: Susan igual de torpe, pero con flequillo; (para aparecer más tarde con una especie de cardado) Bree igual de… Bree; Lynette con una melena importante y enfadada porque va a tener gemelos en lugar de un solo hijo (no sabía la horda que se le venía encima) y Gabrielle igual de look pero “descubriendo” a John Rowland. También andaban por ahí los pequeños Andrew, Danielle, Julie y Zach (interpretado, curiosamente, por Tanner Maguire, quien también ha sido el pequeño Barney en flashbacks de Cómo Conocí a Vuestra Madre). Y todo articulado por el personaje de Mary Alice (que había que aprovechar que Brenda Strong estaba, por una vez, “de cuerpo presente”, y no sólo su voz).

Las desesperadas en sus "tiempos mozos"

En el otro extremo, entre los flashbacks menos destacados tenemos el que en Ugly Betty justificaba la presencia de Lindsay Lohan en varios capítulos, interpretando a una antigua enemiga de Betty en el instituto. Pero la verdad es que ni con un flashback era posible justificar semejante actuación. Además, dada la habitual caracterización de Betty, el cambio no supuso sorpresa ninguna…

Ross y Chandler, futuras estrellas de la canción

Y si hablamos de flashbacks, no podemos olvidar las maravillas que de vez en cuando nos ofrecía Friends: los tiempos en que Ross, Rachel, Monica y Chandler iban al instituto y lucían ridículos peinados, siempre acompañados por los impagables padres de los Geller (Elliot Gould y Christina Pickles). Aunque lo más llamativo era el cambio de aspecto de los protagonistas (con la obesidad de Monica y las misteriosas transformaciones de la nariz de Rachel), lo mejor de todo era ver lo “cool” que se creían. Así, vimos los orígenes del cuelgue de Ross por Rachel y la ocasión en que Monica le cortó (accidentalmente) un dedo del pie a Chandler intentando vengarse porque el año anterior la había insultado.

Por otra parte, en True Blood, hemos visto en forma de flashback los pasados mortales de Eric – que era una especie de guerrero vikingo – y de Bill (de éste también sus andanzas como vampiro). Especialmente notable es la escena en la que está cantando Hard-Hearted Hannah mientras toca el piano en el Chicago de los felices años 20.

La joven y nerdy Liz

A veces, en algunas series es costumbre incluir a veces algún breve flashback. Por ejemplo, a Tina Fey le encanta ponernos en 30 rock pequeños flashes de la juventud de Liz Lemon, para que veamos lo “friki” que era en su juventud.

Una de las formas más curiosas de incorporar un flashback es la que se empleó en House, en el celebradísimo capítulo “Three Stories”, en el que finalmente se descubre que los pacientes de los que habla House… son él mismo, unos años atrás. En este capítulo descubrimos  el origen de su dolencia, y algunas cosas más sobre su relación con Cuddy y con Stella, las “responsables” de la decisión de savarle la vida a cambio de perder un músculo de su pierna. Realmente se trata de uno de los grandes capítulos de House, por el juego que supone contar las tres historias que resultan ser “versiones” de su propia experiencia, y sobre todo porque empieza a explicar de algún modo por qué House es como es (alguno dirá que la presencia de Carmen Electra en el capítulo es un aliciente, nosotras no seremos quienes lo discutamos).

En las series de animación también encontramos casos. Son muy numerosas las veces en que en Los Simpson han hecho vueltas al pasado en las que hemos visto las infancias de Bart, Lisa y Maggie o el noviazgo de Homer y Marge. Y en una más nueva, pero genial, Phineas y Ferb, hay una canción entera contada a través de este recurso (vale, no es el mejor ejemplo, pero estando Pilar en el blog, no podía pasar un día más sin poner algo de esta gran serie)

Hay muchísimos ejemplos, pero esto ya se nos va de madre, ¿qué pensáis vosotros? ¿Qué os parecieron éstos? ¿Recordais alguno más en especial?

Mírame, yo soy “la otra”…

27/02/2010

Popularmente, la denominación de “la otra” suele aplicarse a una persona que se interpone en una relación de pareja. Sin embargo, en las series, “la otra” o “el otro” pueden llegar a ser los que en ese momento están en una relación con la persona, si se están interponiendo en “la pareja” de la serie. Por ejemplo, si en Mujeres Desesperadas Susan Mayer empieza a salir con Ian (el personaje interpretado por Dougray Scott, que tenía a su mujer en coma), él se convierte automáticamente en “el otro”, porque “la pareja” es la compuesta por Mike y Susan.

Sin embargo, en ocasiones hay “otros” que también te gustan e incluso pueden hacerte dudar sobre con quién quieres que se quede el protagonista. En concreto, hay una actriz cuyos dos últimos papeles más importantes me han hecho plantearme esto. Ella es Lauren Stamile. Puede que su nombre no os suene mucho, ya que ha hecho poco más que típicos personajes episódicos, pero quizás al oír “Enfermera Rose” sí que os vengan imágenes a la mente. Ahora, tras su paso por el Seattle Grace, Rose ha pasado de enfermera interpuesta entre Derek y Meredith a profesora que impide que evolucione la relación entre Jeff y Britta en Community. Y, sin embargo, a mí me parece que son dos papeles de corte muy diferente.

Derek y la enfermera Rose

Meredith y Derek eran una pareja ya consolidada, en una serie además que se toma mucho más en serio a sí misma. Y, por eso, Rose era la amenaza que, unida a las múltiples manías e inseguridades de Meredith, podría provocar que la pareja protagonista de la serie se disolviese definitivamente.

Jeff y la profesora Slater confesando su relación al resto en Community

Sin embargo, el personaje de la profesora Slater está construido de una forma distinta. A pesar de la pena que nos puede dar Britta a los fans de la pareja, sabemos que Slater es un personaje necesario, que está contribuyendo a cambiar el carácter de Jeff. Además, y lo más importante, no parece que toda su vida dependa de él, sino que es una mujer independiente y segura de sí misma, con un papel, además, gracioso, que no molesta en la serie. Vale, quieres que Jeff la deje y empiece a salir de una vez con Britta, pero mientras tanto ni Slater se comporta como una arpía, ni Britta como una pobrecilla desvalida que no puede hacer nada sin él. De hecho, ahora los protagonistas parecen ser más amigos que nunca. Y esto es porque, por suerte, Community está por encima de las historias de amor de sus personajes.

Glee nos presenta a dos "otras" bastante diferentes

Y éstos no son, ni mucho menos, los únicos casos de “otros” buenos y malos. En Glee, por ejemplo, tenemos a la “malísima Terri”, presentada como una arpía mentirosa y manipuladora que impide que Will pueda estar con la “buenísima Emma”, inocente y bondadosa hasta decir basta (vale, quizás está un poco simplificado pero en esencia es así). Y, sin embargo, la “otra otra” ha conseguido evolucionar de una forma un poco más compleja: Quinn Fabray empezó siendo también una figura negativa, tan parecida a Terri que era llamativo. Y, sin embargo, ha acabado consiguiendo poco a poco que, a pesar de todo, le cojamos cariño y no deseemos que le vaya mal. Es una “otra buena”.

Lost: todas las combinaciones son posibles

Y luego está el cuadrángulo de Lost, donde, como bien apuntó nuestra serieadicta aragonesa, nunca se sabe quiénes son The Others.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿quiénes son los mejores y peores “otros” de las series que hayáis visto o estéis viendo?


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